Junio 25 de 2009
Queridos padres de
familia:
La pornografía no sólo
es algo que daña a un adulto, sino también a un niño. Se la encuentra en la
televisión, internet, revistas, y en otros medios de comunicación sofisticados.
La presentación del
siguiente estudio, tiene la finalidad de concienciar sobre sus peligros.
Debemos llegar antes de que cualquier ideología lo haga con nuestros hijos, y
se establezcan en su mente hábitos operativos malos (vicios).
Leamos su contenido y
trabajémoslo en casa con nuestras familias amigas y también, en la medida que
lo puedan entender, con nuestros hijos.
Atentamente,
Mario Monteverde
Rodríguez
Director del
Departamento de Familia
Los efectos
de
Ted Bundy fue ejecutado en enero de 1989 en
Florida (U.S.A.), por la violación y el asesinato de una niña de 12 años.
También se le condenó por otros 2 crímenes iguales contra 2 muchachas mayores;
después de la sentencia, Bundy se confesó autor de 20 homicidios más.
Poco
antes de morir, él reveló en una entrevista, que su frenesí de violencia tuvo
origen en su fascinación juvenil por la pornografía. Según declaró, aquella
adicción lo condujo a explorar material pornográfico cada vez más brutal,
llevándolo finalmente a la violencia sexual.
La
pornografía promueve la promiscuidad sexual, el incesto, la infidelidad
matrimonial, las desviaciones sexuales, y el sexo “sin consecuencias”. Estudios
sociales y científicos prueban que la pornografía es progresiva y adictiva.
La
mente consciente toma por lo común una milésima parte de lo que ve, pero el subconsciente toma todo, lo descifra,
piensa sobre ello y archiva totalmente la información.
El
Dr. Víctor Cline, profesor de
Los
investigadores norteamericanos Dolf Zillman de
En su minucioso
estudio, encontraron que la pornografía hace creer a la gente:
·
Que el
más grande placer sexual viene sin necesidad de compromiso;
·
Que la
pareja piensa que pueden llegar a ser infieles el uno al otro;
·
Que se
corren riesgos de salud reprimiendo el deseo sexual;
·
Que la
promiscuidad es cosa natural;
· Que los hijos son una desventaja y una carga
(Josh McDowell y Dick Day, ¿Por qué
esperar?, Primera Edición, Editorial Unilit).
También hallaron que la “pornografía provee
acceso a los más grandes placeres físicos conocidos, sin indicar ninguna
limitación en la libertad…La adopción de valores propuestos por la pornografía,
debilita los valores necesarios para formar una relación sexual permanente (con
una sola persona) en la cual la sexualidad y la procreación de hijos son
centrales”.
El investigador
canadiense James Check de
El
doctor Zillman manifestó que la investigación hecha por el Dr. Check tenía
muchas repercusiones para
Los
hallazgos de Check demostraban que la exposición a la pornografía pasiva
(común, no violenta), genera en el
hombre la falsa idea de que cuando la mujer dice “no”, en realidad está
diciendo “sí”, y que al final no sólo desecha el “no”, sino que aún disfruta de
cualquier proposición sexual que se le haga (Josh McDowell y Dick Day, ¿Por qué
esperar?, Primera Edición, Editorial Unilit).